¿Qué significa "monogamish"?
La palabra monogamish la inventó Dan Savage — columnista, escritor y uno de los activistas sexuales más influyentes de Estados Unidos — en 2011. La usó para describir su propia relación de más de 20 años con su esposo Terry Miller: una pareja comprometida, estable y enamorada que, de vez en cuando y bajo acuerdos claros, se permite ciertas experiencias con otras personas.
En sus palabras: "No somos monógamos, pero tampoco somos una relación abierta. Somos… monogamish".
El término pegó porque llena un vacío real. Antes de que existiera, las opciones parecían ser dos: monogamia estricta o relación abierta. Pero la realidad es que muchas parejas viven en un terreno intermedio que no tenía nombre — hasta ahora.
💡 Monogamish = fundamentalmente monógamos + excepciones puntuales, poco frecuentes y siempre consensuadas. La pareja sigue siendo el centro de todo.
Monogamish vs. relación abierta vs. poliamor: ¿cuál es la diferencia?
Esto se confunde mucho. La diferencia no es de grado — es de estructura:
Monogamish: la monogamia es la regla; las excepciones son raras, acordadas caso a caso y normalmente juntos (un trío, una fiesta). No buscan activamente a otros.
Relación abierta: ambos tienen libertad habitual de estar con otras personas. Pueden buscar activamente y hacerlo por separado. → Guía de relación abierta
Poliamor: pueden tener relaciones emocionales y románticas (no solo sexuales) con varias personas a la vez. → Diferencias entre los tres
Piénsalo así: si la monogamia es una puerta cerrada con llave y la relación abierta es una puerta de par en par, ser monogamish es dejar la puerta entreabierta — y solo se abre del todo cuando los dos dicen que sí, en ese momento específico.
¿Por qué cada vez más parejas eligen ser monogamish?
Porque resuelve un problema real que la monogamia estricta no sabe manejar: el deseo no desaparece después de comprometerte. Y pretender que sí es una receta para la frustración o la infidelidad.
Ser monogamish reconoce tres cosas que la mayoría de las parejas sabe pero no dice en voz alta:
- Sentir atracción por otras personas es normal — no es traición, es biología. Lo que haces con esa atracción es lo que importa.
- La novedad sexual no significa que tu pareja no te basta. Puedes estar profundamente enamorado y aun así sentir curiosidad. Una cosa no niega la otra.
- Hablar de lo que quieres es más seguro que esconderlo. El secreto rompe relaciones; la conversación las fortalece.
La Dra. Jessica O'Reilly, sexóloga canadiense y autora de The New Sex Bible, lo explica así: las parejas monogamish suelen tener mejor comunicación que las estrictamente monógamas, precisamente porque están obligadas a hablar de deseo, límites e inseguridades — cosas que muchas parejas monógamas evitan hasta que es demasiado tarde.
¿Qué dice la ciencia?
Esto es lo que más sorprende a la gente: ser monogamish no arruina la relación. Los estudios dicen exactamente lo contrario de lo que el sentido común esperaría.
El estudio clave: Archives of Sexual Behavior
Un estudio publicado en Archives of Sexual Behavior (una de las revistas científicas más prestigiosas en sexualidad humana) analizó a más de 2.100 personas en distintos tipos de relación. El hallazgo principal:
📊 No hubo diferencia significativa en satisfacción entre parejas monógamas y parejas no monógamas consensuadas (CNM). Lo que predice si una pareja es feliz no es el modelo que elige, sino la calidad de sus acuerdos y su comunicación.
Esto es clave: no es que ser monogamish sea "mejor" que ser monógamo. Es que ambos funcionan igual de bien cuando hay honestidad y acuerdos claros. Lo que no funciona — en ningún modelo — es el engaño.
Otros datos relevantes
- Un meta-análisis de Rubel y Bogaert (2015) confirmó que la satisfacción en relaciones CNM es comparable a la de relaciones monógamas, y en algunos indicadores (como la comunicación sexual) incluso ligeramente superior.
- La Dra. Terri Conley (Universidad de Michigan) encontró que las parejas CNM reportan niveles de celos menores de lo esperado, y que el factor predictor de celos no es el modelo de relación sino la seguridad del apego.
- Según encuestas de YouGov, aproximadamente un 30% de los millennials considera que su relación ideal no es estrictamente monógama — aunque la mayoría no la definiría como "abierta". Monogamish describe exactamente ese espacio.
¿Cómo se ve una pareja monogamish en la vida real?
No hay un solo modelo. Cada pareja monogamish define sus propias reglas. Algunos ejemplos reales (los nombres son ficticios, las situaciones no):
Carla y Felipe, 8 años juntos
"Somos monógamos el 98% del tiempo. Pero una o dos veces al año vamos a una fiesta de parejas. Es nuestro espacio de exploración. Al día siguiente desayunamos juntos y hablamos de todo. Nos acerca más de lo que nos aleja."
Mía y Andrés, 5 años juntos
"Acordamos que si estamos de viaje solos (por trabajo, por ejemplo) y surge algo, podemos explorarlo. Pero con reglas claras: siempre con protección, nunca repetir con la misma persona, y contarlo al volver. En la práctica pasa rara vez. Pero saber que se puede quita la presión."
Sofía y Tomás, 12 años juntos
"Tuvimos un trío hace tres años y nos gustó. No lo repetimos seguido — quizás dos veces más — pero abrió una conversación que nos cambió la relación. Ahora hablamos de deseo sin vergüenza. Eso es lo que más nos dio."
¿Notas el patrón? En los tres casos, lo que más valoran no es el acto en sí — es la conversación que se abrió. Ser monogamish es menos sobre lo que haces con otros y más sobre lo que hablas con tu pareja.
Las reglas que funcionan (y las que no)
Si están considerando ser monogamish, estas son las reglas que las parejas que lo viven bien suelen tener:
✅ Reglas que funcionan
- Veto mutuo: cualquiera puede decir "no" en cualquier momento, sin dar explicaciones, y se respeta. Punto.
- Solo juntos (al principio): la mayoría empieza explorando de a dos — un trío, una fiesta — antes de considerar experiencias por separado.
- Protección siempre: condón con otras personas, sin negociación. Es salud, no desconfianza.
- Transparencia total: lo que pasó se cuenta. Sin detalles gráficos si no los quieren, pero sin secretos.
- Check-in después: al día siguiente hablan. ¿Cómo se sintieron? ¿Algo les incomodó? ¿Repetirían?
🚩 Reglas que no funcionan
- "No preguntes, no cuentes": suena cómodo pero genera desconfianza con el tiempo. Si no pueden hablar de lo que hacen, probablemente no deberían hacerlo.
- "Todo vale menos enamorarse": las emociones no se controlan con una regla. Mejor limitar la repetición (no ver a la misma persona muchas veces) que intentar legislar los sentimientos.
- Reglas impuestas por uno solo: si las reglas las pone uno y el otro solo las acepta "para no perderlo", no es un acuerdo — es una presión. Ambos deben participar en definirlas.
Cómo saber si ser monogamish es para ustedes
No es para todas las parejas. Y está bien. Estas preguntas ayudan a descubrirlo:
- ¿Pueden hablar de deseo sin que se convierta en pelea? Si la sola idea de que tu pareja encuentra atractiva a otra persona te genera una crisis, quizás necesitan trabajar primero en la seguridad de la relación.
- ¿Los dos sienten curiosidad o solo uno? Si es solo uno el que quiere explorar y el otro accede por miedo a perderlo, no es monogamish — es presión.
- ¿Su relación está en un buen momento? Ser monogamish no arregla relaciones rotas. Se explora desde la abundancia, nunca desde la carencia.
- ¿Pueden imaginar a su pareja con otra persona y no sentir pánico? No tiene que gustarles la idea. Pero si la sola imagen les genera angustia extrema, es señal de que no es el momento.
- ¿Confían el uno en el otro? Ser monogamish requiere confianza profunda. Si hay historia de mentiras o infidelidad no resuelta, primero hay que sanar eso.
🎯 Si respondieron "sí" a las cinco, tienen una base sólida para explorar. Si respondieron "no" a alguna, no significa que nunca puedan — significa que hay trabajo que hacer primero, y está bien tomarse el tiempo.
Cómo dar el primer paso
Si llegaron hasta aquí y los dos sienten curiosidad, el camino es este:
- Hablen. No una vez — muchas veces. La conversación es el primer paso y el más importante. → Cómo hablarlo con tu pareja sin que sea un desastre
- Definan sus reglas juntos. Qué sí, qué no, qué quizás. Escríbanlas si ayuda. Revísenlas después de cada experiencia.
- Empiecen pequeño. No tienen que ir a una fiesta swinger la primera noche. Pueden empezar con algo tan simple como coquetear con otras personas estando juntos, o ver contenido erótico en pareja.
- Vayan lento. La velocidad correcta es la del que va más lento. Si uno quiere frenar, se frena. Siempre.
- Conversen después. Cada experiencia se procesa en pareja. ¿Cómo estuvo? ¿Qué sintieron? ¿Qué cambiarían?
Los miedos más comunes (y la realidad)
"¿Y si le gusta más la otra persona?"
El miedo más universal. La realidad: la novedad siempre es excitante, pero la conexión profunda se construye con años. Las parejas monogamish que funcionan bien reportan que las experiencias externas refuerzan lo que tienen — no lo reemplazan.
"¿Y si me dan celos?"
Te van a dar. Y está bien. Los celos no son señal de que algo anda mal — son información. Lo importante es qué haces con ellos: ¿los hablas o los escondes? → Guía completa sobre celos en el lifestyle
"¿Qué van a pensar los demás?"
Nada, porque no tienen por qué enterarse. Ser monogamish es un acuerdo privado entre dos personas. No necesitan etiquetarse públicamente, explicarle nada a nadie ni publicarlo en Instagram.
"¿No es simplemente ser infiel con permiso?"
No. La infidelidad es engaño. Ser monogamish es un acuerdo mutuo, transparente y consensuado. La diferencia fundamental es la honestidad: no hay secretos sobre las reglas del juego.
Preguntas frecuentes sobre ser monogamish
¿Qué significa monogamish exactamente?
Es un término acuñado por Dan Savage en 2011 para describir parejas que son fundamentalmente monógamas pero se permiten, de mutuo acuerdo, ciertas experiencias sexuales o sensuales con otras personas. No es una relación abierta ni poliamor: la pareja sigue siendo el centro.
¿Ser monogamish es lo mismo que tener una relación abierta?
No. En una relación abierta ambos tienen libertad habitual de estar con otros. En una pareja monogamish, la monogamia es la base y las excepciones son puntuales, poco frecuentes y siempre bajo acuerdo. Es la diferencia entre abrir una puerta de par en par y dejarla entreabierta.
¿Qué dicen los estudios sobre parejas monogamish?
Un estudio en Archives of Sexual Behavior con más de 2.100 personas encontró que no hay diferencia significativa en satisfacción entre parejas monógamas y no monógamas consensuadas. Lo que predice la felicidad no es el modelo, sino la calidad de los acuerdos y la comunicación.
¿Cómo le propongo a mi pareja ser monogamish?
Elige un momento tranquilo (no en medio de una pelea ni después del sexo). Usa frases como "he leído sobre algo que me dio curiosidad y quiero saber qué piensas". No lo plantees como demanda, sino como exploración conjunta. Lo más importante: escucha más de lo que hablas.
¿Ser monogamish es lo mismo que ser infiel?
No. La infidelidad es engaño; ser monogamish es un acuerdo mutuo, transparente y consensuado. La diferencia fundamental es la honestidad: no hay secretos sobre las reglas del juego.
¿Y si solo uno de los dos quiere ser monogamish?
Entonces no es el momento. Ser monogamish solo funciona cuando ambos sienten genuina curiosidad. Si uno accede solo por miedo a perder al otro, no es un acuerdo — es una presión, y va a terminar mal.
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